La guerra civil en Siria iniciada en 2011 provocó enormes pérdidas humanas y económicas, dando lugar a una de las mayores crisis migratorias de nuestra era. Cerca de cinco millones de personas se vieron obligadas a desplazarse en un conflicto marcado por la crueldad y la violencia, estableciéndose en países vecinos como Jordania, Líbano, Turquía, Irak, el Kurdistán iraquí o distintos puntos de Europa.
Ante esta situación, muchas personas refugiadas vivieron durante años en condiciones muy difíciles en campamentos. Con el objetivo de contribuir a mejorar su situación, enviamos material de primera necesidad a Grecia a través de Conductores Solidarios de Cataluña. Este material se destinó al campamento de Idomeni, situado cerca de la frontera con la entonces República de Macedonia, una zona que llegó a concentrar a miles de personas procedentes de Siria y otros países de Oriente Medio. En aquel momento, el gobierno griego había cerrado la frontera en el marco de acuerdos con la Unión Europea, permitiendo el paso de muy pocas personas al día y concentrando a unas 2.500 en el campamento, que contaba con menos recursos y apoyo que otros.
Durante la campaña de ayuda a personas refugiadas, se recaudaron cerca de 6.000 euros que se destinaron a la compra de alimentos, ropa de abrigo y mantas térmicas, canalizados a través de la ONG sueca Light House Relief, encargada de coordinar gran parte de la ayuda humanitaria en la zona. Además, nuestro compañero y voluntario Oscar Navarro participó sobre el terreno realizando tareas de mantenimiento en el campamento y colaborando en la recepción de personas refugiadas en el puerto de Lesbos, donde llegaban por mar en condiciones extremadamente duras. El material sanitario y la ropa recogida durante la campaña también se enviaron a este punto de atención.
Queremos agradecer especialmente al Ayuntamiento de Gavà su apoyo, tanto por la difusión de la campaña como por la cesión de un espacio que permitió almacenar todo el material recogido durante este periodo.
